miércoles, mayo 21, 2008

La sombra de Mourinho es alargada

Nacho Gárate (periodista, nos presenta su particular visión del Chelsea post-Mourinho).- Así comienza la narración de Mourinho en la última campaña de Adidas: “El fútbol es un deporte especial porque es una cooperación entre once con un objetivo común” y así termina: “Pero yo creo que es mucho más importante ser un hombre excepcional”. Sin duda, el gran ausente de la finalísima es “The Special One”. El hombre que bajo la “fortuna” de Abramovich sacó al Chelsea del anónimato para devolverlo a la élite. Muchos piensan que gran parte del mérito de disputar la final de mañana es de Avran Grant, pero los cimientos de este Chelsea no son suyos. El fútbol es un estado de ánimo y el mérito de Grant únicamente consiste en estar en el momento “adecuado” en el lugar “preciso”…. La sombra del portugués es alargada. Su figura no deja indiferente a nadie y su repercusión es tal que “muchos” se acordarán más de su ausencia en Luzhnikí que de la presencia del israelí.

La arrogancia de Mourinho
Por ello, desde Britcorner queríamos rememorar la figura de un “hombre excepcional”, verdadero artífice, estratega e ideólogo del estilo de juego con el que los once “blues” saltarán a la gran final de Champions en el “piso” moscovita ante el Manchester United. Una anécdota señala como tras la llegada de Mourinho a Chelsea en el verano de 2004, tras sus famosas declaraciones (“Por favor no me llamen arrogante, pues soy campeón de Europa y pienso que soy alguien especial”) una larga lista de entrenadores entre los que destaca David Moyes del Everton pensaban que “era imposible exhibir esa arrogancia en las Islas y alcanzar el éxito con ella”. Tan sólo 9 meses después tuvieron que tragarse sus palabras… La máxima de Mou radica en “Dar siempre al entrenador rival un problema. Dar siempre cosas que pensar a tus oponentes”. La diferencia de Mourinho con otros entrenadores ha sido notable.
Su pasado
Una de las credenciales que avalan a Mourinho es que jamás ha pensado como un exfutbolista (ahora que en España están de moda éstos: Pep Guardiola o el propio Schuster) sino que siempre ha sido un estudioso del fútbol. Los quince años que pasó observando los métodos de diferentes entrenadores, el propio Robson o la “libreta” de Van Gaal, le sirvieron ya no para aprender no tanto qué debe hacerse sobre el terreno de juego sino el que no debe hacerse sobre él. Además, el no haber sido profesional le permite mirar los partidos desde otra perspectiva sin caer en divagaciones sobre su etapa como jugador en momentos puntuales que le lleven a perder ese grado de concentración que exige a sus equipos. Para él, el 95% del juego es una ciencia y únicamente el 5% restante depende de las habilidades que pueda tener un jugador para desequilibrar un encuentro”. Su fútbol no es ni romántico ni impulsivo. Sus equipos están bien organizados, altamente disciplinados y no dejan ningún cabo sin atar”.
Palmarés incontestable
Esa es la herencia de Mourinho, Grant simplemente es un “títere” pasajero que ha tenido la fortuna de caer en una máquina ya engrasada. PD- Muchos pueden pensar en Benitez como un estratega similar. La diferencia radica en que Rafa peca de ser un estratega de cruces, eliminatorias y finales. Mourinho ha sabido alcanzar una palabra que el español desconoce en las Islas Británicas. La regularidad: cuatro ligas consecutivas (dos con el Oporto (más una Copa de la UEFA y una Champions) y dos con el Chelsea desde el 2003 hasta el 2007 son un aval propio de un “hombre excepcional”.