A continuación reproducimos un artículo muy interesante de Jorge Valdano publicado el pasado el sábado por el diario Marca en su contraportada. Las últimas declaraciones de Beckham a la BBC mostrando su disgusto por su ausencia en los planes de McClaren unida a su suplencia en el Madrid y el contínuo debate sobre su estado de forma nos obligan a dar a conocer este artículo con el que en Brit Corner estamos totalmente de acuerdo.Jorge Valdano.- Aquellos que son enemigos del lujo y la frivolidad, son también enemigos de Beckham, un referente mundial de la moda. Aquellos que desprecian el devenir del fútbol en negocio, desprecian también a Beckham, un símbolo de la comercialización. Resulta injusto que esa carga de negatividad caiga sobre su condición de futbolista, porque tiene categoría y profesionalidad. Se ganó la capitanía de la selección de Inglaterra y construyó su carrera entre dos instituciones de extraordinario prestigio: el Manchester United y el Real Madrid. Un jugador que, fuera del campo, acepta las leyes deseadas (el dinero, la fama y los privilegios) e indeseadas ( la invasión de su vida privada) del nuevo fútbol.
Pero dentro del campo se somete a las leyes del fútbol clásico, de corte británico en su caso, que se adivinan en la nobleza de su conducta, en la generosidad de su entrega y en su gusto por el juego directo. De medio centro le faltan referencias y se confunde demasiado. Sus mejores condiciones se lucen en la banda derecha porque se conecta con el lateral de su lado para desbordar con el resto de mediocampistas y crear juego, o con los delanteros para crear peligro. También con la portería contraria, para amenazarla con su calidad de tiro de media y larga distancia, ya sea en balones parados o en movimiento, siempre con precisión y potencia.
Plan de ruta
Beckham necesita de un plan de ruta para no abusar de los pases largos, y del cumplimiento de obligaciones concretas para contener su juego algo desbocado. Por lo demás, practica todas las reglas conocidas de solidaridad en el fútbol, auxilia a todo aquel que lo necesita, compesa las subidas del lateral, mete la pierna con valentía... Luego se peina, se viste, sale del vestuario... y empieza su otra vida.