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jueves, septiembre 11, 2008

Croacia 1 - 4 Inglaterra

De chico maravilla a 'Three-o' Walcott

Pablo Pinto - Hace dos años y medio, Sven Goran Ericksson anunciaba la convocatoria para el Mundial de Alemania de un chaval de 17 años que todavía no había debutado con el primer equipo del Arsenal. Su nombre era: Theo Walcott.

La prensa y la opinión pública inglesa acogió la noticia con ilusión, como si fuera una esperanza para el pueblo: El Mesías. Walcott volvió a casa junto a sus compañeros de selección tras caer eliminados por penaltis ante Portugal en cuartos de final. Walcott no disputó un sólo minuto con la selección durante la cita mundialista.

Su presencia en el mejor escaparate posible sirvió para presentarse en sociedad, aunque no es que fuera un desconocido. Su nombre había sonado con fuerza al convertirse en el traspaso millonario de un juvenil del Southampton al Arsenal. Wegner había vuelto a pescar en cantera ajena, pero esta vez por una cantidad considerable, cercana a los ¡dieciocho millones de euros!

El técnico francés le tuvo un tiempo largo fogueándose en el equipo reserva, y esa convocatoria de Ericksson acortó los plazos. Aún no había disputado un sólo minuto con el primer equipo, y le llegó el momento que todo futbolista sueña.

Walcott estuvo listo y esa convocatoria no le privó de mantener los pies en el suelo. Venía de compartir vivencias con los mejores futbolistas de Inglaterra y había aprendido las leyes internas que rigen los vestuarios.

A la vuelta de Alemania, Wegner le incluyó en el primer equipo, pero desapareció por completo de las convocatorias del nuevo seleccionador, Steve McLaren.

Evolución adecuada
Sus avances sobre el terreno de juego fueron progresivos, y ya en esta temporada ha empezado a mostrarse como un jugador desequilibrante, dejando varias jugadas para el recuerdo. En el siete a cero al Slavia de Praga anotó dos goles, en el triunfo en San Siro al Milan, con gol de Cesc, el segundo tanto, el de Adebayor, llega tras una fantástica cabalgada suya por la banda. Y por último, la jugada por la que toda Europa estuvo con la boca abierta durante una semana. Uno de los momentos estelares del anterior año futbolístico.

El mejor partido que se pudo ver la temporada pasada fue el encuentro de vuelta de cuartos de final de la Champions League entre Liverpool y Arsenal. Después de empatar a cero en el Emirates Stadium, el 2-1 con el que se llegaba a los minutos finales en Anfield clasificaba al equipo de Benítez. En ese momento, el balón cayó a los pies de Walcott en la frontal de su propia área.

En nueve segundos se recorrió todo el campo, dejando por el camino a cinco rivales, para ponerle el balón en bandeja a Adebayor, que anotó ante Reina. En ese momento estaban clasificados, lástima para Walcott y compañía que de manera inmediata Gerrard iba a convertir un penalti que clasificó al Liverpool.

Esa derrota dolió mucho al Arsenal, pero a Walcott le sirvió para demostrar por que Wegner había pagado una cifra astronómica por un chaval de 16 años, y por que Ericksson había convocado para un Mundial a un crío que aún no sabía lo que era jugar la Premier League.

Apuesta firme de Capello
Demostrada su valía para los 'gunners', Capello iba a confiar en él desde su llegada al banquillo inglés. Walcott ha entrado habitualmente en las pocas convocatorias que lleva realizadas el italiano. Y en estos dos últimos encuentros, Andorra y Croacia, se ha decidido a ponerle de titular en una posición que, ni más ni menos, le correspondía a David Beckham. Y para más inri, con su dorsal: El siete.

El 'hat-trick' en Croacia le ha caído del cielo a Walcott... Y a Capello. El italiano ha encontrado su fórmula con Joe Cole por la izquierda y Theo por la derecha. Desde luego, en este caso, sus críticos no encontrarán motivos para decir que son dos bandas defensivas.

Walcott y Capello cambian el destino de Inglaterra


Rodrigo Marciel.- Los cambios se demuestran con hechos, las palabras, las promesas, todo eso tiene que demostrarse no sólo con resultados sino también con la convicción de haberlos conseguido dejando una sensación de fortaleza y vigor. Así ha pasado por Zagreb la Inglaterra de Capello. Sin ser el Brasil de Pelé pero cambiando la cara de la selección en el momento justo y en el lugar apropiado. Inglaterra ha ganado hoy en un terreno donde nadie lo hacía desde 1994 y ante un equipo que no perdía en partido de clasificación desde hacía ya 35 partidos. Los croatas han perdido frente al mismo equipo al que vencieron sin problemas en dos ocasiones bajo la dirección del señor McClaren. Capello ha cumplido con creces en su primer examen serio, en el hostil estadio de los croatas y contando con las importantes ausencias de Hargreaves, Carrick y Gerrard. Su equipo ha estado muy ordenado, sabe a lo que juega y ha sacado de la mediocridad a una selección que llevaba mucho tiempo desquiciada.

El recuerdo de Alemania
Los ingleses no vivían una noche igual desde aquella de Munich en la que arrasaron a Alemania por 1 a 5 en 2001. Aquel partido engordó aún más si cabe la figura de Michael Owen al que Capello nisiquiera ha convocado en su última lista. Hoy el hombre en quien hay que poner todas las miradas es Theo Walcott. Wenger y Capello le han dado la confianza que necesitaba y él la ha aprovechado en un partido en el que muchos se hubiesen escondido. El estrellato de Walcott puede suponer el adiós definitivo de Beckham a la titularidad y quien sabe si a la selección. Capello no sólo ha acertado apostando por el jugador del Arsenal sino con la inclusión de Emile Heskey. El técnico italiano quiere un nueve puro, a la vieja usanza y con experiencia y el veterano delantero del Wigan ha hecho un trabajo oscuro pero fantástico. Después de esta excelente victoria, Capello deberá encontrar sitio a Gerrard, el único que podría entrar ya que el resto será difícil que se cambie.

martes, julio 22, 2008

¿Será la temporada de Walcott?

Hay momentos en la vida de un futbolista en los que llega la ocasión de dar un paso adelante que supere la frontera entre la promesa y la realidad. Llega el momento de decir adiós a las portadas que hablan de un joven con proyección a las que hablen de un presente instalado en el éxito. En el Arsenal, hay un hombre que afronta su temporada más decisiva, la que tiene que demostrar el por qué de aquellas portadas y el por qué de la gran confianza que han puesto en su carrera. Se llama Theo Walcott, de lo poco inglés en lo que ha puesto su fe Wenger en la última década. Walcott asume el comienzo de un año extraño en los gunners. Una de las parcelas donde se presumía mayor exigencia a ser renovada, de momento no lo ha sido. El ataque sigue en manos de Adebayor, Bretner, Eduardo y el resto de centrocampistas ofensivos. Walcott representa una alternativa distinta, un segundo punta ideal e incluso un extremo derecho en un equipo más ofensivo.

Wenger le dará más minutos
Si atendemos a los movimientos y declaraciones de Wenger, parece que este año Walcott va a contar mucho más para el técnico francés. Otra cosa será que Walcott responda. Cualidades tiene de sobra pero tiene que pasar de ser un jugador revulsivo a convertirse en uno decisivo. Lo bueno es que todavía tiene 19 años y no es difícil hacerse un hueco en un equipo como el Arsenal que pone mucho empeño en la evolución de sus jóvenes. Le llamaron demasiado pronto para Inglaterra y quizás le elogiaron más de lo debido antes de ver su rendimiento a largo plazo. Por todo ello, una vez superada la presión de esos días, llega la hora de convencer en el césped y que mejor manera que con Wenger, un técnico que sabe tratar como nadie a los jóvenes y a los que da una confianza tan grande como a cualquier otro. Este Arsenal debe apostar por él y luego ya hablaremos si ha rendido o no. Su jugadón ante el Liverpool en la vuelta de la Champions no fue llevada a las portadas ya que los reds reaccionaron muy pronto. Cosas de los resultados aunque quizás fue mejor así.

jueves, abril 10, 2008

El despertar de Walcott

A pesar de su obra maestra en Anfield, la jugada de Walcott no pasará a la historia. Este chico de 19 años recién cumplidos está en el momento justo de revolucionar el fútbol inglés y sacar adelante ese gran futbolista que lleva dentro. Muchos dirán que su gol no tuvo mucho mérito aunque eso se debe más a la ignorancia o a la ceguera que se produjo después de ver el penalti que transformó Gerrard. La intensidad de los últimos minutos no nos ha dejado profundizar ahora en la insultante trayectoria de este joven de los gunners. Se trata de lo poco inglés que ha traído Wenger a su Arsenal, con eso ya se dice mucho. Tiene esa explosión de los grandes y ese desparpajo de las estrellas sin complejos que empiezan. Es el jugador inglés más joven en debutar con la selección, por delante de Rooney y Owen con 17 años y 74 días. Sin embargo, su carrera no ha comenzado de forma tan espectacular como la de sus compañeros.

Como Ronaldo en EE.UU 94
Quizás la presión mediática sobre él ha hecho que Wenger prefiera esperar una mayor madurez de un jugador que debe tener más minutos en este Arsenal. Después de su espectacular momento en Anfield, tiene que demostrar que todas las esperanzas puestas en su figura acabarán en buen lugar. Tiene la edad justa para explotar y si no lo ha hecho hasta ahora se debe más a una fragilidad mental más propia de su juventud que a otra cosa. Sven Goran Eriksson lo hizo debutar con Inglaterra demasiado pronto y encima lo llevó al Mundial de Alemania para luego no darle ni un minuto, caso este exactamente igual al de Ronaldo en Estados Unidos 94, salvando las distancias. El Arsenal debe confiar en él como una de la bases del equipo para la temporada que viene. Al mismo tiempo que la estrella de Owen parece apagarse, Walcott debe alimentar la dañada ilusión de Inglaterra tras no clasificarse para la Eurocopa. Ahora o nunca, querido Theo...