El Rangers recurre a sus mitos y deja tocada a la selección escocesa
Escocia se ha quedado en pañales, su pareja de oro, la dupla de entrenadores que había cambiado la cara de la tartan army, abandonó la semana pasada el mando de la selección escocesa. Escocia ha sorprendido a muchos en la fase de clasificación de la Eurocopa y gran parte de culpa la tienen Walter Smith y Ally McCoist.El Rangers, sumido en una profunda crisis durante toda la temporada, ha conseguido arrebatarle a la federación del país a los entrenadores de moda y responsables de la resurrección de Escocia. Mucha gente no entiende la salida Smith a mitad de fase de clasificación y más si cabe cuando la selección escocesa está ante una gran oportunidad de volver a clasificarse para una fase final, lo que no sucede desde 1998.
El Glasgow Rangers goleó al Dundee este fin de semana con sus leyendas ya en el banquillo. Walter Smith y Ally McCoist son la pareja perfecta para reflotar el barco protestante. Para entender lo que significa la figura de Walter Smith no hay más que ver su trayectoria en el club cuando fue entrenador en los 90. El técnico de Lanark logró siete títulos consecutivos en sus siete años en la entidad de Glasgow. Bajo su mandato, el Celtic estaba sumido en una crisis muy parecida a la de estos días en el Rangers. El palmarés de Smith también incluye un triplete en la temporada 92/93, todo una exitoso paso por el banquillo de Ibrox Park que terminó en 1997 cuando decidió probar suerte en el Everton. Del ahora segundo entrenador, Ally McCoist, decir que es otro mito del Rangers y máximo anotador de la historia del equipo.
Dos históricos que han dejado su proyecto en la selección a mitad de camino. Smith ha argumentado su salida alegando la falta de compromiso de la FA que busca nuevo seleccionador. Lo que queda claro es que Escocia pierde a los técnicos que han cambiado la cara del combinado nacional. Ahora buscan seleccionador y se incrementan las dudas sobre el futuro de la selección.
Ha sido sin duda el resultado más sorprendente del fin de semana. La joven selección escocesa derrotó a la subcampeona del mundo, Francia, en el mítico Hampden Park de Glasgow. 


























































