El City de Robinho desata la euforia

Pablo Pinto - Sólo han pasado dos jornadas de Premier y una de UEFA, pero desde la llegada de Robinho al Manchester City el optimismo se ha disparado y con motivos que van más allá del marketing. Como diría un televisivo cocinero: Con fundamentos.
Dos goles y dos victorias en tres encuentros. La única derrota, razonable, ante el Chelsea también tuvo su parte positiva con el gol de falta del brasileño. En Chipre en la UEFA se destapó como un gran asistente y en el set en blanco al Portsmouth mostró las dos caras, la del goleador y la del compañerismo.
Robinho está tapando muchas bocas en sus primeros pasos en Manchester. Todavía habrá que esperar para saber si su decisión ha sido acertada, pero por el momento sí que está callando a los que argumentaban que los brasileños fracasan por sistema en Inglaterra. Al menos no parece ir por ese camino, pero lo de lograr títulos y ser el mejor del mundo... Es otro cantar.
Efecto contagio
Lo mejor de Robinho no ha sido sólo su aportación personal, sino la onda expansiva que ha creado. Su compatriota Jô Alves es uno de los grandes beneficiados desde su llegada. En Nicosia, en la eliminatoria de UEFA, anotó los dos tantos, y frente al Portsmouth hizo el primero de los seis.
El trio ofensivo lo completa un jugador que ha renacido con este aire brasileiro que no le puede favorecer más: Shaun Wright Phillips. Después de no cuajar en el Chelsea ha recuperado su mejor versión, la del futbolista explosivo que encandiló a Mourinho.
Con este tridente (Robinho, Wright Phillips y Jo) Mark Hughes ha creado un ataque dinámico, veloz y con calidad. Una delantera que puede mirar a los ojos a cualquier otra de la Premier.
Y si encima la plantilla la completan hombres como Elano, Kompany, Zabaleta o Micah Richards, pues estamos hablando del más serio candidato a desbancar a alguno de los cuatro equipos del 'top four'. Porque el Tottenham a día de hoy ni está ni se le espera.
Las comparaciones son odiosas en el inicio de temporada entre unos y otros. Los dos equipos se hicieron a golpe de talonario, sobre la bocina del plazo de fichajes y reuniendo a grandes estrellas.
¿Donde está la diferencia?


























































